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Esta ciudad fue capital del reino de la Nueva Galicia. Guadalajara se convirtió en capital del Estado de Jalisco el 27 de mayo de 1824 El 14 de febrero de 1542 se instaló el primer Ayuntamiento de la actual Guadalajara y su majestad, el Emperador Carlos V de Alemania y I de España le concedió el título de Ciudad y le otorgó su escudo de armas, que hasta estos días representa a Guadalajara. Hacia 1521 Hernán Cortés ya había conquistado la capital de imperio Azteca, sin embargo pidió a Nuño de Guzmán la exploración y la conquista del Occidente de Nueva España. Nuño de Guzmán fue acompañado por 500 soldados españoles y 15,000 mexicas sometidos, los mexicas eran utilizados como guías y trabajadores en las minas que se fueran encontrando. El interés era dominar las tierras de los grupos Caxcanes, que estaban del otro lado de la Barranca de Huentitán. Nuño de Guzmán derroto a los caciques de la región y, como no existían grupos indígenas poderosos en esa región, decidió ponerle a las tierras conquistadas Guadalajara, en honor a la ciudad española de Guadalajara. NochistlánGuadalajara en un principio estuvo en la Mesa del Cerro (a la orilla de Nochistlán en la provincia del Teúl), hoy conocida como San Juan. La fundó el 5 de enero de 1532, Juan Cristóbal de Oñate quien al efecto había sido comisionado por Nuño de Guzmán. Este deseaba contar con una ciudad que le sirviera para asegurar sus conquistas y a la vez poderlas defender de la belicosidad de los naturales. La Villa de Guadalajara la fundaron 42 vecinos; el nombre de Guadalajara lo tomaron en recuerdo de Guadalajara, España, cuna de Nuño de Guzmán. Poco duró la Villa en este sitio, con la anuencia de Guzmán, Cristóbal de Oñate, Miguel de Ibarra y Sancho Ortiz, el 19 de mayo de 1533, proyectaron mudarla de lugar en donde hubiera más agua, mejores medios de comunicación y menos tolvaneras. TonaláDespués de una deliberación con los vecinos y ante la negativa de Cristóbal de Oñate de establecerse en Tlacotán, deciden fundar la villa en Tonalá donde permanecieron durante dos años. Nuño de Guzmán recibió el título de Marqués del Valle de Tonalá, y los habitantes de la villa interferían en sus planes, por lo que a fines de 1534 los echó del lugar. TlacotánLa fundación en Tlacotlán ocurrió en 1535. Desafortunadamente, en esta última colonización, los españoles llevaban una mala vida debido a la carencia de alimentos en el área y la total falta de actividades económicas excepto del otro lado del barranco de donde se encontraban los colonizadores. Sin embargo, los españoles se negaban a adentrarse a esos terrenos debido a que existían allí, una fiera población de indígenas llamados Caxcanes, quienes estaban comandados por Tenamaxtli. Los indígines pronto entraron en pleito con los Españoles por esas tierras y así empezó la Guerra del Mixtón (llamada así por un peñón del mismo nombre). Fundación en el Valle de AtemajacFinalmente los 63 peninsulares sobrevivientes (13 andaluces, 16 castellanos, 6 extremeños, 9 montañeses, 8 portugueses y 11 vascos) entre los que se encontraban Juan Cristóbal de Oñate, Antonio de Mendoza, Miguel de Ibarra, el desleal marqués Nuño de Guzmán, hallaron un lugar seguro contra el ataque de los pobladores del lugar en el valle de Atemajac (en un sitio llamado Tetlán por los nativos). El martes 14 de febrero de 1542 fundaron Guadalajara por cuarta y definitiva vez. En agosto llegaron a la villa el título de ciudad y el escudo de armas. El periodo colonial y la guerra de independencia
Por real cédula signada en Toledo el 10 de mayo de 1560, se dispuso que la Real audiencia de la Nueva Galicia, cajas y oficinas reales se cambiasen de Compostela a la atemajaquense Guadalajara. El 31 de agosto de 1560 se expidió real cédula y bula que autorizaron el traslado del Obispado de Compostela a Guadalajara. La actual Guadalajara se formó del crecimiento y unión de tres núcleos primitivos de población: Mezquitán, Analco y Mexicaltzingo, que en 1667 se anexaron a la ciudad, fenómeno importante para la posterior consolidación del municipio. Por mandato real de fecha 18 de noviembre del año 1791, se dispuso la fundación de la Universidad de Guadalajara en la ciudad del mismo nombre, capital del Nuevo Reino de Galicia. La inauguración de este centro cultural fue el 3 de noviembre de 1792, teniendo como sede el excolegio de Santo Tomás. En 1793 se instaló en esta ciudad la primera imprenta de la región, el 4 de diciembre de 1786, el rey Carlos III expidió la ley que establecía el sistema administrativo de intendencia en Nueva España, titulada “Real Ordenanza para el Establecimiento e Instrucción de Intendentes de Ejército y Provincia en el Reino de Nueva España” Con base en este ordenamiento legal el antiguo Reino o Provincia de Nueva Galicia quedó mutilado y a partir de entonces fue conocido bajo el nombre de Intendencia de Guadalajara, teniendo como capital a la ciudad de su título. Este nuevo sistema político-administrativo perduró hasta las primeras décadas del siglo XIX, sufriendo algunas modificaciones y reformas hasta la consumación de la Independencia. La Guerra de Independencia
Desde la independencia a la revoluciónYa siendo capital del estado de Jalisco, Guadalajara siguió con su estatus de Ciudad, y al igual que años anteriores fue aumentando su importancia dentro de la región occidental, también como otras ciudades, sufrió con las guerras que siguieron en el México independiente, la Guerra de Reforma y la intervención francesa. En ambas, Guadalajara tuvo un papel importante, en la Guerra de Reforma, Benito Juárez trasladó el gobierno federal a Guadalajara. Es en esta ciudad, específicamente en el Palacio de Gobierno actual, en que se lleva a cabo el momento histórico que tal vez hubiera cambiado la historia, en la cual Guillermo Prieto defiende a Juárez de un grupo de soldados conservadores dispuestos a matarlo, con la frase: «Levanten las armas, los valientes no asesinan, los valientes no matan a mansalva». Prieto evita la muerte de Juárez y con ella el fin de los liberales. En la intervención francesa, Guadalajara encabezó un rechazo a esta invasión. Pedro Ogazón, gobernador de Jalisco, encabeza desde Guadalajara una idea rebelde ante este suceso hasta su final. A estos tiempos le siguió el porfiriato, el cual fue en parte benéfico para la ciudad, ya que con el gobierno de Porfirio Díaz, la ciudad pudo contar con líneas de ferrocarril que le comunicaban con Nogales, Manzanillo y la capital, México, además de que el famoso kiosco que la ciudad posee, fue un regalo polémico de Díaz a la ciudad. Después del régimen, la revolución estalló, la aparente calma reinó en la ciudad, ya que todo el conflicto se dirigió hacia la capital. Guadalajara hacia el siglo XXDespués de este conflicto, la calma volvió a reinar en Guadalajara y con ella el progreso y crecimiento se hicieron cotidianos con el pasar de los días, varios suceso importantes tomaron parte en la historia de la ciudad, entre ellos en 1942 con el cuarto centenario de la ciudad, en 1957 con la creación de su zona industrial y comercial, y en 1964 cuando nació el habitante un millón en la ciudad, suceso de vital importancia. Hacia el año 1970, ocurre una crisis estudiantil dentro de la Universidad de Guadalajara. La Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), que hasta entonces había controlado al sector universitario, entra en conflicto con una naciente organización el Frente Estudiantil Revolucionario (FER). Un punto crítico de esa confrontación sucede el 29 de septiembre de ese mismo año de 1970: en la escuela politécnica de la U de G, se enfrentan grupos de estudiantes de la FEG y del FER resultando tres personas muertas, entre ellas Fernando Medina Lúa, presidente de la FEG. Luego de ese enfrentamiento, el presidente de la república, Luis Echeverria Álvarez daria su respaldo a la FEG, enviando al FER a la clandestinidad. Vienen después tres años de asesinatos, golpizas y encarcelamientos entre ambos grupos. Así, el año de 1973, el FER ante la presión del Estado mexicano por via de la FEG y el aparato policíaco, decide irse a la lucha armada: ya no era la FEG el enemigo a destruir, sino, el Estado mexicano. Ese años de 1973 surgen en Guadalajara tres grupos guerrilleros: La Liga Comunista 23 de Septiembre, las Fuerzas Revolucionarias Armadas del Pueblo, y la Unión del Pueblo, comandada esta última por Hector Eladio Hernández Castillo. La lucha entre los grupos armados se extendería hasta el año de 1978. En ese ínterin, lo común en la ciudad de Guadalajara será la violencia política, de la cual es destacable el encono con que el Estado mexicano persiguió a los militantes de los grupos armados. Hasta el momento hay un número no determinado de "desaparecidos" entre militantes o familiares de los grupos guerrilleros. En septiembre de 1978, el presidente José López Portillo decreta la "Amnistía" en favor de los grupos alzados, y con ello ocurre una destención en la lucha. Algunos analistas críticos de la amnistía del gobierno de López Portillo, señalan que ésta llegó en un momento en que el Estado autoritario mexicano, se pudo dar el lujo de amnistiar, en el entendido de que ya tenia controlada la situación de los insurrectos mediante la amenaza y la violencia de Estado. Guadalajara también tomó parte en los mundiales de 1970 y 1986 y en la Cumbre Iberoamericana los días 18 y 19 de julio de 1991. Guadalajara Lugares Turisticos Y Diversion |